jueves, 30 de abril de 2009

LA PUERTA DE ORO


Fíjense ustedes, colarse a veces sale bien y la mayoría de las veces mal, todo depende del cuidado que se tenga, más cuando la gente que pretende subirse de primeras sufre de una ansiedad desesperante y por lo general asfixiante, allí se encuentra apostada su cara acartonada y sus manos totalmente petrificadas por el extraño frio mañanero que se mezcla por vahos olores pueblerinos encapsuladores en ese tren de 1926, son las 5:20 de la madrugada la noche sigue siendo oscura y los ojos de toda está muchedumbre siguen adormecidos aunque la ciudad descansa y siga sumida de paquetes y filas interminables entre efebos de rostros marchitos flotantes en el aire, las noches anteriores desfallecen de cansancios y silencios quebrados de insectos combinados por el repicar del teléfono sonoro interminablemente durante 30 minutos, alarma constante le indica que debe ser algo bastante importante, sacude sus manos adormecidas una vez que las saca dentro de sus piernas, alza la bocina y una voz del otro lado intimida con una tonalidad ajena.

– Estaré en la estación de la sabana a las diez en punto de la mañana, iré vestido con una gabardina gamuza, un sombrero de ala y en mis manos un maletín negro, debe caminar hacia la taquilla hacer dos chasquidos con los dedos y yo entró a intercambiar el maletín, sobra decirle que vas con los mismos accesorios de mi vestuario-; ese sonido melindroso dejo suspendido el silencio durante 2 segundos, los dedos ya no parecían dormidos y las palpitaciones en el corazón fueron aumentando de ritmo, dejando caer el auricular del teléfono pasa sus manos por el helecho de cabello encrespado.

6:00 de la mañana, los temores siguen pasando por cada neurona y la incertidumbre se apodera del anónimo dejado por esa llamada intimidante, los pasos se acortan y el afán subsiste en sembrar sus pies en la parte trasera de los vagones de la máquina que día constante se sustrae a los tentáculos de la extraña ciudad urbana, susurros cíclicos dejados por sesenta personas que una a una entregan sus boletos al maquinista y se preparan para dejar sus nalgas cultivadas en las abultadas sillas de espuma y resortes. De sus bolsillos extrae sus lentes de marco negro mimetizando aspecto de letrado y obstáculo de visión entre cerca más no lejos, su boleto señala la ubicación derecha de arribo hacia la plataforma de parada la cual debe estar pendiente de las coordenadas calcadas en su memoria.

En el dedo corazón se enrolla el papel con tinta negra desleída dibujada con una señal C9 correspondiente a la fila y número de silla dejado por la imprenta, sus manos sudan sobre el boleto arrastrando la tinta clavada en las palmas de las manos mojando los vidriosos lentes dejados en el estuche que lleva oculto en la parte interna de su camisa, se zafa su gabardina doblándola sobre sus piernas y dejando libre sus brazos para sumergir la media hora en que dura el trayecto de la estación de Santa Isabel hasta la puerta de oro de la ciudad (es decir la estación de la Sabana).

Debía sentir el filo de su navaja carnal acariciar la parte más delicada de su sexo, así que pudo pensar en la muerte con una sensación de liberación que, de inmediato, le invertía los términos y afianzaba en el corazón el bravo amor de la existencia, el vigor de tener un macho cabrío que regia su vida apasionada y rendía aquel maldito concepto de instigaciones de lujo, del placer y del amor comprado. Inclinaciones que le harían preguntarse a menudo como disfrutar de estas tres exquisiteces dignas del amor desaforado que sentía por los hombres.

El maquinista aumenta la velocidad cifrando el trayecto enmascarado por nubes flotantes e intervalos de sol resplandeciente y conversaciones internas que se pierden con los chiflidos de viento que se cuelan por las ranuras de los ventanales centrales del vagón, cercanos a la estación, en su reloj anuncian las 9:45 PM, sus movimientos bruscos adoptan un carácter rebelde y algo nerviosa dejando pasar rostros impenetrables de los acompañantes laterales. Los tic tac de la locomotora se hacen cada vez más espaciosos y los braceros metálicos que enredan a las llantas disminuyen a mediada que se acercan a la plataforma de gama de grises y asfalto desgastado.

Afuera el aglutinamiento de gente cachaca sigue aplastada en los viejos bancos de madera apolillados y maltratados por el polvo enfundando una eterna espera apresada por sensaciones de vapores balsámicos de hiervas y eucalipto unido a borbotones de humos viciados de mixturar en chillidos de cafeteras y cigarrillos que se hunden como arenas movedizas por las comisuras de los labios repartiendo el aburrimiento con un ritmo cadencioso dibujado en el palmoteo de cada taconazo sobre los kilómetros de baldosas, transformando así los movimientos musculares por un ritmo cadencioso soltado por el único café del bastión de la media luna con una afinidad mimética de Carlos Gardel. Sabia que la memoria no le podía fallar a pesar de que la voz ajena presentaba el acento gangoso de un argentino; sus piernas presentaban síntomas de tic nervioso y los puños de las manos apretaban muy fuerte las manilas del místico maletín, pasajeros que corren, caminan a paso lento en envolturas de seres dantescos por múltiples escudos de algodón y chalecos abotonados de colores pincelados, la taquilla muestra un hexágono repartido por cristales corrugados y una ranura en la mitad que separa la portezuela de bisagras que se encuentra al fondo de la plataforma principal agrupada por escalones y varillas de acero oxidado.

Él, parado en uno de los lados laterales de la figura, agacha su cabeza antes que los ojos crispados de la persona que se encuentra detrás de la ranura se detengan a esculcar su conciencia, realiza un leve movimiento de su brazo izquierdo hacia la parte de su pecho uniendo sus dedos pulgar y corazón produciendo el chasquido de dos intervalos de inmediato se difumino la idea de ser un asesino inminente, una mano gruesa lo empuja hacia el café derrumbando sus caderas por el sonido del bandoneón golpeado de pianos, guitarras criollas, contrabajos y violines. Bebimos vino tinto con aquel extraño hombre para solemnizar el arribo de esta alegre y melancólica existencia urbana, la abertura de nuestras bocas cruzaron sorbos sucesivos de liquido dulzón mitigado por monosílabos de advertencia y mis manos zafaron la fuerza enajenada que inspiraba la concentración y el nerviosismo, intercambiamos los maletines soltando una toz de perro a gripado que se plasmaba por la cortina de humo esparcida por los rincones del café dejando en una profunda levitación la aguja de la vitrola.

Aquel hombre quedo totalmente pegado a su silla de taburete con una sociabilidad estallada entre tasas de chocolate caliente y el tintineo de copas cargadas de rollos de lenguas empecinadas en deslizar los parlantes fónicos por el chismorreo causado entre los titulares de los periódicos y las miradas de destierro que se paseaban por las persianas corniales de los clientes, los dos personajes concuerdan en salir juntos sin levantar sospecha, el que se encontraba esperándolo sume sus cigarrillos en el bolsillo alterno del corazón de su gabardina y se pierde por movimientos bidireccionales de los pasajeros que vienen y van, mientras tanto, los timbres de la locomotora anuncian de nuevo la salida del tren, la fuerza dejada atrás vuelve a presentarse por todo el cuerpo cuando decide emprender el regreso alcanzando una de las agarraderas metálicas que son adheridas a los lados de la puerta, espera ocupar el espacio aceptable para sustituir los estrujones de los pasajeros juntando los olores nauseabundos de sudores insípidos y mierda de gallina.

Acomoda su maletín en la enredadera de sus bazos cavilando en su cabeza interrogantes que aún no encuentran respuesta, suelta un bostezo y deja que la cavidad vuelva acomodarse en la base estructural de la mandíbula, las horas tal vez den vuelvas impredecibles como una ruleta rusa y toda está gente tenga una nueva energía para seguir combatiendo la lucidez de sus vidas. Cierto bajonazo de su tensión pierde la esencia transparente del equilibrio explayándose en los hombros de su acompañante dejando escapar gotas de sudor por toda su frente y los labios oscurecen a medida que se pasa sus muñecas por las ranuras de su nariz, su acompañante avisa al maquinista que ése hombre se encuentra bastante mal de salud esté le entrega alcohol antiséptico para que la mujer empape su pañuelo y realice pasadas frecuentes por los orificios nasales para poderlo reanimar.

En sus brazos seguía el misterioso maletín capaz de zafarse de su piel y la ansiedad taponando las vertientes de las venas azuladas convirtiéndolo en la persona más curiosa posible por auscultar cada ranura como si fuera la presa perfecta de las nalgas redondas y pretenciosas que inspiraba su afición por los hombres varoniles porque diez anos debió esperar para entender por qué un sentimiento tan complejo e intenso podía dispararse a causa de una convención armónica elemental. Un gran abismo suscito al dejar deslizar la yema de los dedos por las paletas ocultas en los dientes de la cremallera del orificio principal, nunca encontró nada pero su especulación no se hizo esperar comenzando por agrietar el espacio de la parte exterior encontrando totalmente doblada por pliegues una sabana color blanca untada parcialmente de manchones de sangre. La preocupación era evidente y la razón circulo por cada interrogante sin respuesta, sabia que aquel hombre quería jugar sucio, mientras tanto el mecanismo del tren disminuía su aceleración hasta quedar congelada por el obstáculo de tropas chulavitas que se encontraban a los lados de la máquina, uno de ellos lleva en su mano izquierda una fotografía de su rostro resaltada en alto relieve por la envoltura del vestuario asomando con aumento un medallón amarillezco opacando la fuerza protuberante de su mano al agarrar las manilas del maletín.

Sometido a los insultos su cuerpo queda totalmente vulnerable como los títeres de trapo y arrastrado por las vías del ferrocarril hasta llegar a la plataforma principal para ser parte de un archivo expiatorio. ¡Ojo! Lector porque el pasajero que acaba de ser bajado del tren de 1926 podrá ser el verdadero asesino y tal vez ése sea usted, ahora la persona con voz ajena que devela coordenadas es su otro yo y yo en este momento me encuentro en la librería alegando con el librero por que existe un error de paginación, mientras tanto tómese su tiempo acomódese y deje sumergir la cabeza por un delicioso vino tinto del bastión de la media luna.

viernes, 3 de abril de 2009

EL RASTRO DE LA TRISTEZA PURPURA


Lo diré corto, lo diré rápido y lo diré claro: me hubiera gustado enterarme a través de mi medico que sufro de asma y que siempre promulgó las ganas de asfixiarme aunque este aparatico no deje señuelos en los espacios enmascarados de los bronquios ¡que insolente!, no se si cuando deje de existir realmente la muerte sea de un blanco idiota, insulso, blanco que no es nada. Tendré que evaporar la tristeza por los kilómetros de baldosas que me deprimen aún más en este espacio disfrazado de miradas y de interrogantes gestuales, afuera la gente se serpentea por los malolientes paredes chispeantes de agua sucia deslizando las gotas por cada diminuto poro de piel que se adhiere como mimetización de sombra y títere ocultando devanarse hasta encontrar ese místico centro del alma. Hoy el centro huele a borbotones de olores insípidos entre la muchedumbre que pasa y la que se tira al asfalto en esencia de humano.

Hoy la gente se abriga por miles de escudos de algodón porque el cielo vive encapotado y el trafico atraca chiflidos de viento, niños sobrevivientes en aleteos de palomas y libélulas coloridas de un triste atardecer Capitalino, ancianos esquivando arbustos, palomas, pegajosos pegos tres de cliché , bolardos, carrozas, bultos de gente que se mueve como si la culebra envolvente de la montaña rusa se diluyera entre pitos y luces expectantes que indican que el llamado de los dioses los acechan ante la importancia de ondulaciones coloridas.

Abajo se siente claudicar entre montones de bichitos que lo único que pretenden es manejar ese espíritu carroñero que aborda cada pedacito de cuerpo en forma alimenticia para dejar que la existencia parta su berrinchuda complejidad entre lo que es el cuerpo y el alma, aquí quede huérfano a las diez, hijo único a la hora de cenar entre oxigeno rapado por borbotones de raíces y menudos cien pies, lombrices y marranitos que se me suben por el pliegue de mi rostro pálido y acartonado, las uñas se me tiñen de un morado entre oscuro y tenue pero lo que más me aturde es que llegue un melindroso cucarrón a posar sus patas que me suspenden en la ansiedad y en el rasposo movimiento por la tierra negra de hambre.

Una página milimétrica, un espacio vacio, una escapatoria oportuna para romper este silencio, una vida que gira entre aparecer y desaparecer, un movimiento de sabiduría, creatividad, independencia y dignidad para que este cuerpo convertido en materia se transforme en gamas coloridas que estabilicen el azul y la energía del rojo para volver a empezar el soncito sistema fotosintético de nacer, crecer y morir. ¿Y ahora que seguirá después de que está materia se triture y las almas se retiren a entorpecer la vida de los vivos? Edulcorar este interrogante impide toda perspectiva de salida como los detalles de una tela impresionista, en fin toda una utopía de la fantasía aunque la vida se vuelva cíclica y tal vez la predisposición de los sueños emane en ser el mánager de los Beatles, agente secreto de la CIA, diputado incoherente, inventor de una bomba atómica, artista plástico, medico sin corazón, usurpador de esencias femeninas y hojas disecadas pero solo soy un escritor desquiciado permanente que sufre constantemente de metamorfosis gramatical.

El rastro de la tristeza purpura sigue aquí neuronalmente encapsulado por montones de fanegadas de tierra a la espera en que el día decline para que lleguen aureolas de mariposas que revolotean por mi cabeza por el batir de sus alas sometiendo mis oídos a sensaciones imperceptibles y a la nobleza de corazón.

jueves, 12 de marzo de 2009

PERVERSIONES


Suenan las llaves y sacas ese maligno cigarrillo que se encuentra entre la etérea insoportable levedad del ser, que terrible es está putada de espera, si cabeza ¡no me jodas más! ya sé que tendré que desvanecer este amor por un chapuzón de aguas negras o a lo mejor dejarlo bajar para que se encarrile por una fuente cristalina de sentimientos encapsulados. Se repite constantemente este mismo pensamiento mientras espero mi buseta para darle un perfecto asesinato a la Mujer que quito las ganas de seguir amando, paso por la rendija un billete equivalente para sustituir un espacio aceptable entre los estrujones y las manos rapiñas de los ladrones, suelto un bostezo y dejo que la cavidad vuelva acomodarse. Ahorrándome la mitad de mi historia, soy un escritor desquiciado

Él es Andrés Kloster el tipo que maquina en su cerebro los crímenes imperceptibles por las calles de la capital, saca de sus bolsillos unos cuantos apuntes con tinta negra desleída un número telefónico se asoma en forma despectiva de su próxima victima, su nombre Luciana B a diferencia de lo que encontró en las antiguas victimas está tiene algo demasiado especial en su sensualidad la manera como sus gestos adoptan expresiones móviles de una perfecta ladrona de sentimientos, sus coqueteos infunden miradas extrañas entre los vecinos de altos de cazuca y los piropos son plato de mesa cada vez que sus piernas sueltan el místico taconeo. Ahorrándome la mitad de su historia, es fotógrafa de Penes.

Era viernes en la noche su extraño rostro era diluido entre las miradas secas de los pasajeros que estaban atónitos por su forma de vestir y su melindroso canturreo al ritmo de cada canción sonada en la radio, el tic tac de sus dientes hacían triturar el frio que se mezclaba por la rendijas de las pequeñas ventanas transformadas en pañetes gargajos y señuelos de dedos melcochudos por individuos grotescos y narcisistas, el teléfono arranco a sonar pasando la Avenida diecinueve con una tonalidad navideña aunque Luciana viviera todavía en la ultima etapa del ciclo que se repite cada año con la congelación de risas y regalos.

Una voz gruesa trajo una intimidación eterna en sus ojos, palabras claves de su dirección y un número de búsqueda de su apartamento. Ella llego justo en la cuadra exacta a la hora perfecta en que sus vecinos discutían con el gremio travesti que se posaba en uno de los pisos del altillo del edificio, a decir verdad a ella nunca le molestaban aunque su insomnio lograba controlarlo con los maullidos de placer de aquellas que se hacían sentir Mujer por hormonas explotadas dentro de una cantera.

Esa noche no pasó nada, ni la siguiente. Confesó que era virgo y que la luna en fase menguante afectaba su erección. Solo hasta el miércoles de la segunda semana, en mi apartamento, conocí sus 30 centímetros de verga empinada. Se portó bien hasta cuando monté mi cámara ¡Su maravilla desapareció! Que lástima, se tiró la foto.

Se alejó y vi sus nalgas redondas y sugerentes que terminaban en dos piernas secas. Pensé que ese pene poderoso en la adolescencia seguramente tomó carne prestada de otras partes para no explotar. Una maravillosa obra de arte.

Ya había fotografiado antes penes de enanos, travestis, anoréxicos, gordos, fisicoculturistas, ancianos y hasta el de un hermafrodita pero ninguno como el de Kloster, claro en su máxima expresión. Quería fotografiarlo, quería esa verga atrapada en mi cámara. Woff el asunto me perturbó realmente.

-No entiendo tus fetiches, ¿por qué no le tomas la foto a otro y ya? (me recomendó unas terapias de video).

-No es fetiche

-Mira, es normal, uno siempre tarda en aceptar sus perversiones

-¿Quieres algo de comer? (en la cocina, flácido, pensé en Juan Luis Guerra)

Perdí la cuenta del número de conversaciones que le soporté sobre los diezpasosparaserfeliz, sonreírunimándebuenaenergía y túpuedesseranyelinayoli.

Intentamos sexo tántrico, yerbateros y hasta asesoría psicológica. Funcionó, pero para la foto, nada. No me di por vencida.

Días antes de mi insistencia en hilvanar la historia, llegó a la casa un interesante articulo en la sección de salud: Erección postmortem. Consecuencia de ahorcamiento Vertical.



miércoles, 25 de febrero de 2009

``ORATORIAS IDEOLÒGICAS ``


Varias veces me he preguntado por el electrizante sabor que poseen los cocteles de la juventud y la efervescencia política que transforma a las Mujeres un viernes en la noche, zafando opiniones criticas mezcladas entre un Tom Collins o un Margarita y es que a diferencia de posiciones izquierdistas o centro derechistas la magia de la conversación es encapsulada durante 6 vasos de este refrescante sabor aunque el contexto las lleve a persuadir los pensamientos abstractos del gremio. La política crea un marco muy esencial para la escogencia de los sitios de rumba en las noches capitalinas y es que existen muchos que se nivelan las tertulias con oratorias ideológicas libertarias o de hasta crear terrorismo para algunos Funcionarios o estudiantes ¡Abajo las estigmatizaciones!, el gremio femenino en los últimos años a tomado partido completamente de está extraña faceta aún en las confrontaciones Socialista y el auge del Partido Comunista manifiesta una base muy estructurada copiada para los que de alguna o otra manera no tragaban entero por los cambios brutales en la sociedad moderna; en Colombia se le dio apertura a la lucha por los Derechos Civiles Fundamentales de la población en conjunto con los Derechos de los trabajadores Asalariados gestado por la primera Mujer que defendió aspectos fundamentales de humanización ``María de los Ángeles Cano Márquez``. Sin ese aspecto tan fundamental los periodistas quedaríamos sin piso a la hora de redactar un artículo en el cual se centre el papel que se encuentra jugando la Mujer en la Política porque se sabe que muchas de ellas analizan las herramientas que se pueden engrasar para darle un boicoteo a la democratización y a la lucha eterna del Estado Social de Derecho. Ahora que la participación Ciudadana sea un abismo coyuntural para desestabilizar la mujer en la lucha de género es tan irrisoria como dejar en manos de la administración distrital los derechos que adquieren las Mujeres dentro de un nicho social, cultivemos ese elemento creativo para que se destaque la expresión de sensualidad por intermedio de la máxima movilización de los sentidos.

viernes, 13 de febrero de 2009

EL SILENCIO DE LA NADA


Presiento sus pasos, siluetas oblicuas, murmullos. La verdad no le tengo ningún tipo de miedo, trato de crearme como un imaginario en donde mi cuerpo se mezcle con la nada ante miles de luces expectantes en mi vista o cuando mi peso se desbarajuste ante la muchedumbre de libélulas sosegadas por mi presencia y mi aurora, tal vez en ese sitio la conciencia se pierde y la tristeza se escapa para darle paso al vacío de la nada que se difumina en la tierra por la complejidad cotidiana y aunque los poros se cierran y la piel se endurece se abrirán corredores de acceso para que los gusanos se apropien de un territorio alimenticio para construir la antítesis de este proceso fotosintético de la vida. Mis dedos me cosquillean cada vez que aparece una letra adecuada para describir el vacío de la nada, la percepción de la gente es a veces tan distinta, banal, confusa y desolada aún en el se presencia la paz interior, la alegría eterna, los vasos sanguíneos fluyen como hormigas fabricando sus nidos de habitad y los Ángeles de la Guarda suspiran alrededor de este espacio azulado que se pierde entre bandadas de palomas y un silencio. Persisto en que cada instante que pase de mi existencia vivirlo como si fuera el ultimo segundo, ver realizar mis anhelos de sentarme en un balcón de la ciudad Histórica de Cartagena con ese objeto que globalizo al mundo utópico de las comunicaciones, para detener el tiempo y redactar tantas historias de amores furtivos influyendo al autor, envejecer al lado de 7x3 y escrutar como las plantas se ensanchan a la medida que crecer los estómagos de mis hijos, analizar el detalle minúsculo de la gente que pasa y se ríe frente a mi espacio cargado de cafeína y borbotones de humo que se diluyen cuando se va la nada.¡Esperen! si por alguna circunstancia etérea donare mis órganos más útiles para la ruta estresante de otra personita que quiera vivir y aumentar los anhelos de su vida ¿cuando me habré perdido en la vida por sólo dejar de mirar? ¿O por mirar sin ver? Decía Zaratustra deberás estar preparado para arder en tú propio fuego ¿como podrías renacer sin haberte convertido en cenizas?, algo si me queda claro, el camino puede estar muy lejos todavía de terminar solo el destino se encargara de repartirlo en trocitos diminutos de existencialismo y es en uno de esos donde se centra el miedo y se calma encontrando el vacío de la nada. A muchos de los que me distinguen y conocen más a fondo saben que luche porque se exterminara ese concepto pueril y a veces carroñero de agredir al otro sin entender sus razones solo así se mantendrá el sentido original de la humanidad para que este se adhiera a cada pedazo de piel como gotas de agua y sea sembrador de cenizas chispeantes por vientos viajeros.

viernes, 6 de febrero de 2009

PASOS DE MUJER


Al pan, pan y al vino vino filas interminables, pitos que te embrujan el cerebro y malabaristas vulnerables que se pierden por el intermedio de una intermitencia que indica verde, sueltas el acelerador y piensas en ella, sueltas uno, dos, tres toques a la carcasa del timón. Freno, la verdad no tengo vehículo pero si un stop para no dejar disolver el caprichoso engrudamiento y dulzón pensamiento. Personitas que suben y bajan escalones, logro identificar la edad promedio por el tintineo de tacones, es una pequeña manía que adopte de mi abuela. Haber, cuando son ritmos fuertes tratando de traspasar el suelo ellas tienen una edad promedio entre 30 a 40 años, caso contrario las que pisan con ritmos acelerados son las mujeres que se encuentran entre 25 a 29 años y las chicuelas que podrán pisar un ritmo atropellador son las de 15 a 20 años. Me suele pasar a menudo cuando me encuentro sentado en una de las sillas de la parte de atrás sumergido en las interminables historias literarias y mi concentración se ve interrumpida por el ritmo envolvente de sus zapatos, es fascinante sin mirarlas logro adivinar el rango promedio de su edad. La década de los 60 fue un declive para que la moda sufriera una transformación plena en el pensamiento de nuestros padres hasta el punto de ofrecerse Coca Colas bailables en las que su mayor anhelo era sumir una posición critica de la época empatando su típico vestuario con los pantalones bota campana para los hombres y zapatos de tacón madera pasando por una plataforma que hasta el mas enano se disipaba por un gran personaje de los 60. Démonos cuenta que la magia de esta época fue abruptamente desleída por los sistemas masivos de consumo globalizante y la enajenación se parcializo por la mas media atrayendo dialectos y modismos a nuestro núcleo Social.

jueves, 29 de enero de 2009

MARIPOSA TECNICOLOR


Me importa un cacahuate que la Cultura Ciudadana sea tema apropiado para mitigar la ola de violencia que se presenta en la capital, me importa muy poco que se siga presentando ponencias donde se siembre el dedo en la llaga ante las criticas desmedidas del Señor Alcalde de Bogotá Samuel Moreno aunque pretenda sumir sus zapatitos de Arturo Calle en un estrado del Palacio Liévano en un concejo de seguridad donde construya medidas absurdas para erradicar lo que según el se presentan en los barrios más vulnerables de la capital, me ahogo con esos temas, quiero imaginarme que por está puerta entre esa Mujer mística que me encapsula con su olor a jazmines, cerezas, fresas, chocolate con extremo pistacho para dejar que mis pensamientos se mezclen por su rostro de Mujer arriesgada, creativa, inteligente, persuasiva y adorada. Si cada minuto que pasa de mi jodida existencia nunca dejo de pensarla, no se si fue está plataforma clichuda y pegajosa que me atora mi respiración cada vez que se cultiva una mágica amistad. Si ¡Usted! 7x3 que me enseño que todavía se construyen sesudas interpretaciones de lo complejidad de la vida, no se hasta cuando tendré que erradicar ese sentimiento, a lo mejor puede anclarse en un Océano Atlántico o por las calles históricas de Cartagena de Indias y bailar al son de un bolero o de un pegajoso ritmo caribeño pero lo que si se, es que está berrinchuda cabeza se va a explotar aunque me queden en mi bolsillo unas cuatro almendras para lograr triturar está ansiedad presente como un espectro electromagnético que se difumina al entrar en un choque cerebral. Usurpar su corazón blanco solo me serviría para demostrarme que se puede sucumbir a las ondulaciones perfectas de su alma y penetrar unos cuantos barriletes para darle una sensibilidad de alegría, tristeza y cariño. O sencillamente sentirme como el chavo del Ocho tratando de encontrar su eterno amor entre la Chilindrina y la Popis o que salga en un primer plano Don Ramón zarandeando mi camiseta por ser tan sonsito y pretender caer en el juego de la ruleta rusa de los sentimientos. Salgo de aquel lugar y ciento como el viento se avispa atrapando a cada instante papeles que se elevan y se tiran hacia el asfalto es como si el efecto Mariposa sufriera una mutación instantánea del futuro adstrato de la sabiduría de su mente.

jueves, 22 de enero de 2009

¿ MUJERES DE PAYASO O NATURALES ?


Casi siempre uno se olvida de los detalles mágicos de la Mujeres aún sabiendo que vuestra madre siempre se pincela su rostro con marcas reconocidas de cosméticos y que su mejor actitud se pierda por caminantes cotidianos de la capital, la verdad a mi siempre me gusta resaltar lo bellas que se ven, algunas les resulta agradable maquillarse con tonos tenues, oscuros, vivos o pálidos el secreto solo lo saben ¡Ustedes! yo me limito a redactar lo místico que se convierten mezcladas dentro de un cubículo que las atrapa de esa belleza oculta y develada, se podría decir que algunos barones sufrimos de fetichismos absurdos o que simplemente somos deseosos de lo más ocultos instintos. La verdad me angustio mirar una mujer totalmente pintada con colores extravagantes porque presumo que esa mariposita hizo un curso por la red con el guasón aunque algunas tratan de recordar los conocimientos de las gamas de colores y lo atisban con tonos mucho mas adheridos a su rostro. Siempre los detalles mínimos son los mas observables su corte de cabello o sencillamente su vestuario trapos que se diseñaron para que las personas de ambos sexos vivan envueltos como paqueticos de dulces, aún percibo esa sensación extraña cuando analizo lo femeninas que son ya que la modernización adoptan cambios brutales de el tipo de mujer que existe en este planeta algunos mas osados pedimos que la mujer que nos electrice sea una personita clave para lavar, planchar, cocinar y la que le zafe los zapatos y calcetines para estar mas cómodos frente al televisor pero una vez se extermino el machismo esos aspectos fueron convirtiéndose en una arma de poder para ellas, ya el prototipo de belleza es mas calificada tanto en su personalidad como en la vida profesional y se crean modelos perfectos de mujeres valientes capaces de refutar y levantar opiniones criticas ante sus jefes y ante la especie animal despreciable por algunas sus maridos, novios o amantes. Mi abuela materna siempre decía que las mujeres se mostraban mucho mas bellas cuando optaban por no utilizar maquillaje y que su cabello tenia que permanecer natural sin cortes y sin tintes que se muestran por una sociedad de consumo berrinchuda, solo así la existencia gradual de la Mujer persistirá en un mundo mucho más literario donde enmarquen historias tejidas por Hadas, Princesas, Doncellas e Infantas de la Monarquía Española. Y ustedes que son ¿mujeres de payaso o naturales?

martes, 13 de enero de 2009

CONCIENCIA SOCIAL , ¡QUÈ VA !


Lecturas profanas que se diluyen en lo más superfluo de la realidad, solo vasta con que las violencias ocasionadas por la falta de Conciencia Social se incremente pasando el falangismo ruido que construyen los seres humanos cada vez que culmina un año y arranca la rutina del nuevo, ¡la realidad es otro Señores! En reiteradas ocasiones la gente se olvida que allí, afuera todavía existe gran cantidad de gente que lucha, aguanta y persiste en las amenazas terroristas donde rasguñan pretextos aguantables para seguir viviendo en una nación tan banal como muchos los sienten, es cierto las políticas económicas y el desconocimiento total de la profundidad en que se desquebraja Colombia es algo místico y solo hace conocedor a la minoría tal vez porque sus antepasados o los valores intelectuales de sus padres se preocuparon por mantener una cohesión entre el individuo y sus corazones. Después de este episodio uno se encuentra con que todavía la policía se burla del término humanidad y presumen que sus vestuarios los hacen ser más héroes que los magníficos, nunca e creído en las personas que según el Estado Colombiano contrata para mitigar la violencia y la lucha de los Derechos Humanos, cuando en realidad esta clase de personajillos lo único a lo que contribuyen es a crecer la agresividad y la intolerancia de los Capitalinos.
La Conciencia Social es algo parecido al vacío del sueño, donde usted se encuentra en la parte mas atemperada del muro, ese lugar donde las personas no encuentran el color adecuado para formar ondulaciones perfectas de la vida y lo que podría llegar a interpretar la existencia del ser, pero si excava encontrara sucesiones de planos de vidrios cóncavos, transparentes y brillantes, reflejos de siluetas dibujadas por carboncillo de manos empuñadas acartonadas de sufrimiento por el dolor que produce la frialdad grotesca de la humanización. Será mejor dejarlos que encuentren en la especie animal un modelo que se adecue para que destruyan por intermedio de su núcleo familiar la decantación de Conciencia Social e Injusticia Social.

martes, 2 de diciembre de 2008

LOS SENTIMIENTOS


La gente corre y corre hasta dejarse caer por los estrujones y la angustia de llegar a la cita de sus vidas, tal vez la de algún amor que después de muchos intentos logra zafarla de la rutina cotidiana para dejarse mezclar por un helado o por la miradas de la gente que los observan absortos por los besos apasionados que se entregan moribundos ante los vivos, suena la voz del timbre trasero que se pierde entre una gripa atroz y los gallos por el cambio de adolescencia, en una de la sillas traseras se resguardan dos niñas gemelas, hermosas tan perfectos sus rostros como las ondulaciones de colores de las mariposas, a mi lado descansa su hombro, que carajos pretende este pedazo de cuerpo compactarse con el mió ah? su olor a Manzana sube por mi nariz como la espuma de un delicioso Vino Tinto con una absoluta ansiedad de devorarla y dejar que su aroma se penetre por todo mi brazo, ¡pero que va! esa a la cual yo deseaba que estuviera apoyada en una de mis extremidades, era solo un espejismo de la berrinchuda que me atoro la Respiración, suelto mi maletín en el lugar vació que queda a mi lado y mis manos se tornan un tanto pegajosas y heladas como si el bello recuerdo me hubiera teletransportado a esa lata de cuatro ruedas aromatizado a muchedumbre de gente que siguen sus vidas sin detenerse por que el tiempo trata de atorarse en los trancotes de una ciudad construida a veces de realismos mágicos, a diferencia de las historia de amor furtivo que se develan en los libros de Mario vargas Llosa siempre me dejo atrapar por la de aquella niña Traviesa indecisa y torturadora con Ricardito, que sonsita de Mujer jugar con los sentimientos y lo más grave es que se deje deslumbrar por el dinero, será que allá afuera existirán historias de una niña Traviesa, féminas que pretenden mezclarse en varias facetas de personalidad para cautivar a los insensatos que caen en sus garras , mientras yo sigo haciendo Zapping en busca de una diva que me eclipse con sus sentimientos y me detendré por momentos a esculcar en los amores de la capital.